miércoles, 13 de noviembre de 2013

Metro 2033





Todos los seres humanos con los que se había encontrado Artyom, desde los caníbales de la Park
Pobedy hasta los luchadores de la Brigada Che Guevara, tenían sus propias respuestas a esa pregunta.

Tanto los sectarios como los satanistas, tanto los fascistas como los filósofos armados, a la manera de Kan. Y era eso lo que hacía que fuera tan difícil para Artyom encontrar la respuesta adecuada para él. Cada día tomaba conciencia de una nueva variante, y por ello no podía creer que una de ellas fuera la correcta, porque al día siguiente tal vez tropezaría con una nueva que no sería ni menos exacta ni menos amplia.

¿A quién tenía que creer? ¿En qué? ¿En el Gran Gusano, en un dios devorador de hombres, que tenía como modelo un tren impulsado por energía eléctrica y parecía haber creado la vida en esta tierra abrasada y estéril? ¿En un Jehová colérico y celoso? ¿En su orgulloso antagonista, Satán? ¿En la victoria del comunismo en la totalidad de la red de metro? ¿En la superioridad de los rubios de nariz aguileña sobre los que tienen la piel oscura y el cabello rizado? Algo le susurraba a Artyom que no existía ninguna diferencia entre ellos, que todas las creencias le servían al hombre solamente como una especie de bastón en el que podía apoyarse, que le ayudaba a encontrar su camino, y le servía para ponerse en pie cada vez que se caía. 

De niño, Artyom se había divertido una vez con una historia que le contó su padre adoptivo, en la que un mono tomaba un bastón con la mano y se transformaba en hombre. En aquel momento se le ocurrió que el avispado macaco no había vuelto a soltar el bastón, y que seguía caminando erguido.
Entendía que el hombre necesitara aquel sostén. Sin él, la vida quedaba vacía como un túnel abandonado. Artyom oía aún el desesperado grito que lanzó el bárbaro al descubrir que el Gran Gusano solo era una invención de sus sacerdotes.



"Quien tenga el valor y la perseverancia necesarios para pasarse la vida escudriñando las tinieblas, será el primero que reconozca el despuntar de la aurora"

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